La soledad de los números primos.
Las ansias de leer La soledad de los números primos me llegó una vez que estando en el metro vi leyendo a una chica mientras esperábamos que apareciera vagón. No sé si fue la fotografía de la portada o que ese acto poco común, no soltar el libro mientras se espera pocos minutos, indicaba había algo que dificultaba de sobremanera detener la lectura.