Esta semana vi dos películas que ya había visto. La primera fue Up, la segunda Transformers I.
Mientras la primera nuevamente me hacía reír y llorar (¿se puede crear una secuencia más emotiva que la de presentación muda -similar al inicio de Wall-E- del personaje del viejo y su mujer?), la segunda me hizo bostezar. Pues Transformers sin la pirotecnia del cine, el volumen atronador y la buena resolución se muere. Ni hay que comentarlo. Ni hablar de la segunda entrega de los Autobots, es una repetición de ciertos elementos presentes en la primera. Ver lo mismo pero con más escándalo y menos neurona. Y eso que la uno para éxito de cabritas está pasable, pero la dos no se aguanta.
Y hablando de películas sin sentido, Eclipse, la tercera entrega de la saga Twilight, que por lo menos mejoró parte de los afiches promocionales, no posee el mismo error de la continuación de los Autobots. ¡Quizás peor! Parece que no ocurre nada en relación a New Moon. Pero nada. Como si fuera un largo paréntesis entre unas escenas de flores y camisas de leñador. Además, un vampiro con principios morales tan marcados como Edward C. hace tambalear desde sus cimientos su calidad de chupasangre.
Mejor que ver ciertas películas es leer los comentarios de Hermes. Aunque sus críticas, por la cantidad de spoilers que constantemente realiza, se disfrutan mucho más después de ver la película. Por ejemplo, cuando leí el comentario de The Road, que es una de las películas buenas que está en cartelera, me reí a carcajadas porque en definitiva recoje a la perfección la sensación angustiante que te deja la película. Insisto, The Road es para verla en el cine y quizás después leer el comentario de Hermes. Pero hay que verla. Sí o sí.
También vi el clásico de J. Carpenter, Asalto a la comisaría del distrito 13, que profundiza el terror inherente que produce alguien/algo extraño atacando un espacio cerrado. Aunque añeja, logra presentar momentos de tensión y manejar el suspenso de forma satisfactoria. Hay un par de líneas de los diálogos increíbles que hacen olvidar la rígidez que a asoma a veces de los personajes.
Por otro lado, Ladislaw Starewicz es uno de esos hombres que inspiran, recién descubierto por mí. Desgracia saber tardíamente de él siendo que el stop motion es una técnica que siempre me asombra. Precursor de muchos y que me recuerda vagamente a lo ya hecho por Jan Svankmajer. Lamentablemente no hay mucha información en español, pero hay parte de sus videos dando vueltas.
Muchas historias pueden sacar lecciones o luces de lo que uno (no) quiere contar. La pregunta que me ronda la cabeza implícitamente cuando consumo algo va por el lado de ¿cómo crear historias que con el tiempo sigan cautivando? ¿cómo crear personajes consistentes?
Pixar, por ejemplo, lo ha hecho con muchas de sus películas (y cortometrajes). Este videíto sólo da cuenta que algo tan pequeño como una frase al aire puede engendrar una película con ese primer tercio tan grandioso.

Recuerdo una vez que alguien me dijo que esa es la clave de un buen libro… que logre trascender su época y mantenerse vigente a pesar del tiempo. Por eso Anna Karenina es tan notable, al igual que la mayoría de la producción rusa de la época. Sin embargo, para mí las cosas son un poco distintas, sin desmerecer ese logro, que no es nada fácil.
Yo amo el invierno, así que la inspiración llega por todos lados… lo único que me da lata es la angustia que me genera cada vez que comprendo que año a año esa deliciosa estación se hace más corta. Este 2010 el invierno partió demasiado tardío, y ya no nos queda nada de goce helado.
Esta vez me salvé de ver “Eclipse”, agarré el book de prensa y armé una nota sin necesidad de mamarme las dos horas de tortura. El libro me resultó tan intolerable en su época, que fue abandonado a la mitad… y algo tiene que ser demasiado insoportable como para que supere mi obsesividad. No tolero dejar las cosas a medio camino.
The Road está bastante bien lograda… podría haber sido un fiasco.
Sabes que película increíble está en cartelera? Final de Partida, es una cinta japonesa del 2008 sobre la aceptación de la muerte y la belleza de la vida -clásico tema oriental-
Lamentablemente es de esos filmes que pasan sin generar la menor bulla por la cartelera local y está sólo en El Biógrafo y el Hoyts de La Reina.
Ideal para ver en la función de las 19:00 en Lastarria, antes de disfrutar de un pears garden.
*kizzz*
R.
Es cierto que este invierno ha sido extraño. Sol radiante, poca lluvia, y frío extremo al amanecer y anochecer. De todas formas, uno se anda resfriando… Acuérdate que todavía hay que pasar agosto!
Sobre Eclipse, la vi y no es que haya sufrido pq suspendí mi juicio en ese intervalo, pero ahora que rememoro efectivamente como acción pasan muy pocas cosas. No sé si el 2º libro será así, que se diga tanto sin contar nada, pero la película es re endeble. A todo esto, el findesemana pasado en La Tercera salió una crítica demoledora a la nueva obra de Meyer.
Para mi The Road fue una sorpresa. Y sobre todo que tenga bastantes copias en los cines en cadena. Porque es pesimista y literalmente sucia, no parece de gusto general. Con el final no quedé absolutamente conforme. Pero me mantuvo expectante siendo que posee pocos personajes.
Y sí! Había escuchado de esa peli japonesa y es cierto que está en muy poquitas salas. Ahora que me la recomiendas me diste un buen panorama pero en esta época me quedo con un buen té para finalizar jaja. Por mi lado, te recomiendo La Teta Asustada, que estrenarán en el Cine Arte Alameda.
Sobre Anna K. todavía no leo el libro, ni tantos otros rusos, pero he salvado mi honra leyendo ya Crimen y Castigo. Hace poco agarré unos cuentos de Chejov y quedé de una pieza, relatos breves que exponen con sencillez la imperfección humana.
Gracias por comentar Rebe. ¡Un abrazo!
Totalmente de acuerdo con lo del final de The Road. Yo lo odié en el sentido de que encontré que anulaba heavy toda la sensación de desesperanza que se había ido larvando maravillosamente a lo largo del filme -ídem con el libro- Pero luego de pensármelo mejor, me di cuenta de que en realidad era un aporte, porque de alguna forma invierte todo el sentido del filme con esta cosa moralista de los buenos y los malos, arrasando con los precarios límites que los personajes tratan desesperadamente de sostener a lo largo de la historia. En ese sentido, es interesante de cualquier forma, algo burdo y ñoño, pero interesante igual.
Ah! No estoy leyendo diarios desde que salió Piñera… son demasiado fashos y el discurso dominante ya me está dando nauseas, así que estoy media desinformada en términos culturales, si no fuese por los blogs e Inet estaría perdida.
Meyer debería haberse contentado con el primer libro y ya. Era light y edulcorado, pero al menos se mantenía entrete, luego de eso se va al demonio… esa pésima costubre de los productores culturales de extender productos lucrativos debería ser erradicada con urgencia.
Si había leído sobre La Teta Asustada y el tema me parece demasiado interesante, se estrenó el jueves, no? en una de esas me escapo este finde a verla al Alameda.
Yo tengo un tema con los rusos… me encantan, pero a diferencia de la mayoría de los literatos e intelectuales arrogantes, prefiero a Tolstoi por sobre Dostoevsky, pese a que el segundo era definitivamente más interesante como ser humano… tal vez se deba a que no he leído toda su obra, pero tiene cosas que me resultan intolerables *cough* Los hermanos Karamazov *cough*
Chejov logra escarbar a la perfección en los dramas y tensiones del hombre, posee una sensibilidad exquisita y por eso siempre resulta conmovedor, bueno… la mayoría de los rusos lo logran, en eso son un poco como los japoneses.
*kizzz*
Uf, lo mismo sentí con The Road! si ya la peli estaba impregnada en todo ese ambiente, mejor habría calzado un final abierto.
Mi plan ahora es leerme los libros abandonados de la biblioteca de mi casa, cuando la cifra baje, buscaré alguna edición de A. Karenina. De Dostoiesvsky no he leído ese libro, me han recomendado las Noches Blancas. El Idiota también me tiene tentada. El que leí y creo no relería de él es Memorias del Subsuelo: el personaje es un hombre odioso, dificil de empatizar…
Esta semana me daré una vuelta por el biógrafo, para ver la peli que recomiendas.
un abrazo!